Crónicas

Publicado el 2 de Octubre de 2016 a las 13:35 | por César Muela

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Angra en Madrid: por muchos años más

Estuvimos viendo a Angra en Madrid, tercera parada en España de su gira para conmemorar el 20 aniversario de su álbum Holy Land. Vinieron acompañados de Alquimia y es importante recalcar que no fueron “teloneros”, sino una banda invitada y explicaremos por qué a continuación.

Alquimia: el mejor grupo de power en España

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Muy puntuales, a eso de las 19.30h, empezó a sonar la introducción de “Espiritual”, la canción que da nombre al último CD de Alquimia, la formación liderada por el ex Avalanch Alberto Rionda. Si no conoces su música, es un proyecto de power metal en español que sigue la estela épica y grandilocuente de los primeros discos de Avalanch, con letras fantásticas, muy buenas melodías y estribillos y la maestría de Rionda a las seis cuerdas.

Los integrantes de Alquimia son, aparte de Rionda, Israel Ramos (voz, ex cantante de Amadeüs), Chez García (teclado y coros, ex Avalanch), Rubén Lanuza (bajo, ex Amadeüs) y Leo Duarte (batería), y en directo suenan muy rodados y compenetrados, aunque tuvieron algunos problemas con el sonido al principio, que acabaron solventándose pero el grupo no llegó a sonar del todo nítido.

Isra demostró por qué es uno de los mejores cantantes del metal patrio: su voz es una mezcla de elegancia y potencia, repartidas y dosificadas dependiendo de lo que pida cada canción. Desprende muy buen rollo, tiene carisma y conecta bien con el público, así que solo le queda adquirir mucha más experiencia y tocar muchos conciertos más para convertirse, sin duda, en uno de los referentes vocales de España en todos los sentidos. Isra estuvo muy bien arropado por Chez que, aparte de su gran labor a los teclados y programaciones, vistió con buenos coros durante toda la velada.

Aplaudir a Rionda por su pulcritud y estilo tocando en pleno 2016 es casi una obviedad, pero ejerció de capitán siempre al lado de Israel al frente del escenario. Aunque se le vio feliz, sonriente y haciendo guiños a sus compañeros, quizá se echa en falta algo más de movimiento y energía por su parte, pero Alberto nunca fue un guitarrista de corretear por el escenario, así que no creemos que lo vaya a ser ahora. Todo lo que no se mueve él se encarga Rubén, que sí es más de moverse de un sitio a otro.

Finalmente, el cubano Leo Duarte hizo un papel correcto en la batería, aunque tuvo algún que otro traspiés con alguna canción. No es de extrañar porque tampoco son nada fáciles de tocar. El sonido tampoco acompañó a la batería, algo embarullada durante toda la actuación.

En el repertorio hicieron un repaso a sus dos discos editados hasta ahora, Alquimia y Espiritual, y no se olvidaron de que gran parte del público conoce a Rionda por su pasado en Avalanch, así que tocaron varias versiones del grupo. Creo que arrancaron con mucha energía, y destacaría momentos como los de “Xana” de Avalanch, cantada por todo el público, “Vulnerable” y “Aliento”, ambos cortes más hardrockeros que power metal que funcionan muy bien en vivo y que el público recibió genial, “Flor en el Hielo”, un power metal más típico pero muy efectivo, y la muy esperada “Torquemada” de Avalanch, que puso la sala patas arriba.



De todas las canciones, creo que el momento más bonito vino con “Delirios de Grandeza” de Avalanch, con una preciosa intro primero de teclado por Chez y luego de guitarra a cargo de Alberto. El tema fue muy cantado y el final, con el público gritando los versos a capella, fue muy emotivo.

La única pega del repertorio es que, como decía, empezaron con mucha energía, pero en los bises incluyeron varios cortes lentos como “Santa Bárbara” o “Claro de Luna”, que bajaron bastante la intensidad. Afortunadamente fueron levantando con “Divina Providencia”, una medio tiempo muy contundente en la que se subieron a colaborar Fabio Lione y Rafael Bittencourt de Angra, y es que se notó el buen rollo entre ambas bandas toda la noche. Se consideran grupos iguales, nadie va de divo y tocaron juntos y con mucha humildad.

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En definitiva, fue un gran concierto de Alquimia y esperamos que sigan con el duro trabajo adelante, porque tienen buenas canciones, son muy buenos músicos y sólo les falta tocar mucho más en directo para sonar aún más rodados. Y ahí también interviene la suerte. Esperemos que les acompañe.

Setlist de Alquimia:

  1. Espiritual
  2. Dama Oscura
  3. Xana (versión de Avalanch)
  4. Vulnerable
  5. La Flor en el Hielo
  6. Delirios de Grandeza (versión de Avalanch)
  7. Aliento
  8. Sol Negro
  9. Torquemada (versión de Avalanch)

Bises:

  1. Santa Bárbara (versión de Avalanch)
  2. Claro de Luna
  3. Divina Providencia (con Fabio Lione y Rafael Bittencourt)
  4. Sacrificio
  5. Almas unidas

Angra: Holy Land envejece tan bien como ellos


Por si les perdiste la pista a Angra, hubo novedades en su formación en los últimos años. Eduardo Falaschi se marchó del grupo en 2012 y fue sustituido por Fabio Lione, un gran conocido en la escena power metal por su labor al frente de Rhapsody (que, curiosamente, abandonó hace tan solo unos días para centrarse en su otro proyecto Eternal Idol). Ricardo Confessori también dejó su puesto detrás de la batería y entró el joven Bruno Valverde, de tan solo 25 años. Y, para rematar, el guitarrista Kiko Loureiro no pudo estar en esta parte de la gira porque acaba de ser papá (en otras ocasiones era Megadeth el handicap), así que fue sustituido por Marcelo Barbosa (guitarrista de Almah, grupo de Esu Falaschi).

En resumidas cuentas, el único miembro original de Angra esta noche fue Rafael Bittencourt.

Absolutamente todos los músicos que estuvieron defendiendo el nombre de Angra en el escenario son unos fuera de serie con su instrumentos. Unos virtuosos que, unido al amplio rodaje que tienen en directo, sonaron increíblemente bien. Daba gusto escuchar todo en su sitio, incluyendo las percusiones ejecutadas por el que, según nos contaron, es habitual en las filas de Carlinhos Brown.

Fabio Lione tiene muchas tablas y una técnica vocal asomborsa. Hizo suyas todas las canciones del Holy Land sin ningún tipo de problema, aunque ciertamente su timbre, más operístico y clásico, no termina de encajar en algunos cortes que fueron pensados para voces más heavies como las de André Matos o Falaschi. A pesar de ello, un 10 en la interpretación para Fabio, que también supo conectar con el público, animarle con sus gestos e incluso presentar en español las canciones (como curiosidad, dio las buenas noches con un “¡Qué pasa, Madrid!”).

Bittencourt tuvo un gran protagonismo en la noche. Aparte de su labor a la guitarra, tuvo en todo momento un micro de diadema y fue el cantante principal en temas como “Waiting Silence”, de su gran álbum Temple of Shadows, la emotiva “Lullaby for Lucifer” o una versión acústica del famoso “Bleeding Heart”, para la que estuvo acompañado de Alberto Rionda a la guitarra acústica. A pesar de no ser el vocalista de la banda, defendió muy bien las canciones, y eso que no son nada fáciles de cantar. Hubo problemas de acoples con su micro de diadema, que no se escuchaba todo lo bien que debería en determinados momentos, así que imaginamos que el técnico lo pasó algo mal con este detalle.

Sobre el repertorio: tocaron todo el Holy Land entero y pusieron antes y después de ese bloque canciones de otros discos de Angra. No se olvidaron del más reciente Secret Garden, que grabó ya el propio Fabio. De ese álbum destacó “Final Light”, muy contundente y con un groove genial.

Del Holy Land fueron momentazos el “Nothing To Say”, con ese reconocible riff tribal inicial, “Carolina IV”, una de las mejores composiciones de Angra que ejecutaron magistralmente y la propia “Holy Land”, con esa melodía y ritmo brasileiro que tanto marcó el sonido de la banda.

Ya fuera del bloque Holy Land, destacaría especialmente “Nova Era”, que sonó muy cañera y en la que invitaron a Israel Ramos para cantar. El dúo Fabio / Isra es explosivo. ¡Vaya voces!

¿Se notó que no estaba Kiko Loureiro? Sí, su estilo tocando es muy reconocible, pero Marcelo hizo un papel muy correcto. No es en absoluto un mal guitarrista, como imaginaréis.

El público disfrutó de lo lindo, especialmente con el bloque Holy Land, y se vio a una banda muy feliz. Tocaron genial, sonaron muy bien y todos disfrutamos. ¿Se puede pedir algo más? Sí, que vuelvan pronto.

Setlist de Angra:

  1. Newborn Me
  2. Waiting Silence (con Rafael Bittencourt a la voz)
  3. Final Light

Holy Land

  1. Nothing to Say
  2. Silence and Distance
  3. Carolina IV
  4. Holy Land
  5. The Shaman
  6. Make Believe (con Rafael Bittencourt a la voz)
  7. Deep Blue
  8. Lullaby for Lucifer (acústica con Rafael Bittencourt a la voz)

Bises

  1. Bleeding Heart (acústica con Alberto Rionda y Rafael Bittencourt a la voz)
  2. Rebirth
  3. Nova Era (con Israel Ramos)

César Muela

Melómano, periodista y músico en mis ratos libres. Coordinador editorial en Weblogs SL. Padre de Más Decibelios. También colaboro en RafaBasa.com

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3 Respuestas a Angra en Madrid: por muchos años más

  1. Alberto dice:

    yo o debo ser muy exigente o de otro planeta porque el sonido en el concierto de Angra fue absolutamente nefasto y fue imposible disfrutar de la indudable calidad de los brasileños…por otra parte que Alquimia tocara el mismo tiempo que Angra me parece lamentable con todos los respetos para los asturianos,yo me sentí engañado en el concierto del Sábado en Madrid…

  2. Ogyrdor dice:

    Yo coincido en que Angra sonaron horrorosos. Yo estaba en un lateral, salí al centro de la pista con ellos y me tuve que volver al lado porque desde el centro era insoportable por el excesivo volumen y la lamentable ecualización que hizo que sonaran a auténtico culo.
    Tampoco coincido en lo de Lione. Si bien empezó muy bien con el primer tema (nos ha jodido, el primero y encima compuesto para su voz), en Nothing To Say, por ejemplo, ya empezó a no acabar los agudos porque ni llega por aire ni por tono, aunque hizo un concierto correctísimo y muy animado.
    Y sobe Alquimia, un 10 en todo, incluído sonido, al menos cuando llegué yo a media actuación. Unos tipos a los que lo único que les hace falta son más tablas al cantante en directo con sus maneras, porque de voz estuvo acojonante.

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