Críticas

Publicado el 11 de febrero de 2018 a las 17:00 | por César Muela

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Dry River – 2038

El nuevo disco de Dry River, 2038, imagina a la propia banda dentro de 20 años. Su concepto principal es una especie de viaje al futuro en el que los integrantes del grupo de Castellón admiran con nostalgia lo que lograron hace un par de décadas en la música.

Ése es el hilo que siguen tanto los videoclips que han publicado hasta ahora (“Me va a faltar el aire” y “Fundido a negro”), así como los “documentales” que han ido lanzando en su canal de YouTube con cierta sorna y en el que los propios integrantes (canas ficticias incluidas, como si fuera de verdad 20 años después) relatan los entresijos de cada canción.

Sin más dilación, vamos a escuchar los diez temas que componen el tercer LP de Dry River:


“Perder el Norte” es la encargada de abrir fuego con unos sintetizadores muy AOR sobre los que se van montando las guitarras, el bajo y la batería. Un elegante lead de guitarra nos conduce a las estrofas, en las que Ángel Belinchón canta sobre una cama de teclados a lo “Hold the Line” de Toto. El pre-estribillo tiene unos coros totalmente Queen que crean la ambientación perfecta para el estribillo, muy pegadizo, AOR y en la línea de los citados Toto, Journey o Foreigner. La melodía inicial es la columna vertebral de un tema muy redondo, con tintes de Dream Theater y una parte instrumental a piano muy delicada y preciosa. Las orquestaciones son geniales y el final remata un corte muy, muy bueno.

La siguiente en caer es “Fundido a negro”, una de las seleccionadas como adelanto de 2038. Bebe mucho de Queen por el tratamiento de los coros y de Muse, cuya influencia se aprecia claramente en las guitarras cabalgantes de las estrofas y los propios riffs, que recuerdan a la etapa más progresiva de la banda de Matt Bellamy. Los arreglos de guitarra son muy rockeros, mientras que los sintetizadores le dan más profundidad a un tema cañero, con un estribillo contundente y directo. La dinámica y progresión musical están muy bien construidas, y me ha gustado mucho cómo Pedro Corral lleva el timón a la batería, con cambios de tempo y unos arreglos muy apropiados para el carácter del tema. El trabajo que hacen Matías Orero y Carlos Álvarez a las guitarras es exquisito.


El rock y el blues están muy presentes en “Rómpelo”, que tiene quizá a Deep Purple como influencia más clara. Ángel canta con mucha actitud y en un registro algo más agudo de lo habitual, con un resultado muy afilado y preciso. El estribillo está hecho para prender fuego a los directos. Pegadizo, lleno de coros y con una melodía de las que entran a la primera. Las partes instrumentales son toda una fiesta de blues y de jazz en las que la banda saca a relucir una de sus mayores virtudes: son todos unos musicazos que son capaces de pasar de una parte jazz a otra de metal progresivo como si nada.

Para mí la mejor canción del disco es “Me va a faltar el aire”. Como ellos mismos dicen en el “documental” de YouTube en el que la explican, tiene ese “Factor X”, ese “no sé qué” que hace que te enganche. Es una balada preciosa a medio tempo que comienza con Ángel cantando con mucho sentimiento y un piano memorable. La letra habla del paso del tiempo y lo implacable que es con todos nosotros.

A nivel instrumentación escuchamos a una banda entregada a tocar bonito, con muchos detalles y arreglos que hacen que cada escucha descubras cosas nuevas. El estribillo es sensacional, tiene mucha fuerza y unos coros muy empacados. Las guitarras rezuman gusto por los cuatro costados y, en general, todas las melodías de la canción son particularmente emotivas e inspiradas. Una de las mejores composiciones no sólo de Dry River, sino probablemente del rock en español.


De la seriedad y rotundidad de “Me va a faltar el aire” pasamos a la sátira y cachondeo de “Me pone a cien”, que es una canción en la que el propio grupo dibuja una caricatura de las bandas progresivas, que “meten acordes de más” y notas “a granel” porque simplemente “les pone a cien”. Sin embargo, lo que diferencia a Dry River de otras bandas progresivas es que ellos anteponen la melodía al virtuosismo. Todas sus composiciones tienen un porqué, un destino al que quieren llegar, no es tocar por tocar. Y éste es un ejemplo: tiene partes metalcore, partes con arreglos de trompa, trompeta, trombón y saxo, un solo de guitarra con aire latino y unos coros que parecen de neandertales. La mezcla es tan loca como majestuosa.

Unas melodías de cuerda muy clásicas y épicas dan inicio a “Camino”, muy guitarrera y que juega con los contratiempos para hacer énfasis en el carácter del tema. Tiene arreglos electrónicos y unos coros muy Muse que van sumando intensidad hasta llegar al estribillo, bien ejecutado y con una conclusión que casa muy bien con la siguiente ronda de estrofas. Atentos a las partes instrumentales, muy metaleras y con un solo de Carlos Álvarez al teclado para enmarcar. Las guitarras dobladas de justo después son geniales y recalcan lo que hemos dicho unas líneas antes: melodía ante virtuosismo.

“Al otro lado” es una balada blues muy cálida. El piano tiene un gran protagonismo y las guitarras están ahí para adornar las líneas de voz de Ángel, muy sencillas y cantadas con feeling. Los coros de Estefanía Mateo y Sandy Ferrandis suman un contrapunto genial a un tema con mucho de Pink Floyd y que probablemente necesite varias escuchas para interiorizarlo, no es tan directo como otros de este álbum.

En “Cautivos” escuchamos a una banda experimentar en acústico con un corte folk casi country que puede recordar al estilo de los famosos Mumford & Sons. Tiene una letra optimista y la música transmite muy buen rollo. Seguramente la canción más sencilla del álbum, pero no por ello peor.

“Peán” es la canción más larga del disco. Casi once minutos de duración dan para mucho en un grupo como Dry River. Los integrantes dieron alas a sus dotes con sus instrumentos y el resultado es simplemente magistral. Una obra de rock progresivo que te puede recordar a Porcupine Tree, Dream Theater o incluso Genesis. El estribillo es muy heavy metalero, con un aire épico que explora poco el grupo, pero que le queda muy bien. Las orquestaciones se compenetran genial con el resto de la banda y le dan mucha fuerza a una composición muy cuidada, con influencias también de Muse, y llena de detalles. Siéntate, escucha bien y disfruta.

Para terminar llega “Con la música a otra parte”, con un tono muy desenfadado y con un aire muy rockero y pegadizo para pasarlo bien. Una vez más vuelven las influencias AOR y surgen otros arreglos al más puro estilo saloon del Oeste. Estribillo comercial y hecho para cantar en directo. Los coros de después son muy Beatles y quedan genial. Un fin de fiesta por todo lo alto.

Conclusión

2038 es uno de los mejores lanzamientos de rock progresivo en español que he escuchado en mucho tiempo. Tiene todos los elementos que uno puede esperar encontrar en algo que lleve la etiqueta progresivo: músicos virtuosos, decenas de influencias de diferentes estilos y, sobre todo, mucha melodía. Es aquí donde son excepcionales: creando melodías y mezclándolas en composiciones que quedan naturalmente unidas.

Ellos mismos dicen sobre este disco que “hay que darse un homenaje de vez en cuando”. Y es cierto. Date un homenaje escuchándolos porque va a merecer mucho la pena. Y si tocan en directo cerca de tu ciudad, no te los pierdas. Quizá sea una de las mejores bandas de nuestro rock actual (capaces de clavar en vivo el “Bohemian Rhapsody” de Queen con coros incluidos).

Ficha

Discográfica: Rock Estatal Records
Fecha de publicación: 2 de febrero de 2018
Tres canciones fundamentales: “Perder el Norte”, “Fundido a Negro”, “Me va a faltar el aire”
Escúchalo: en Spotify, en YouTube
Cómpralo: Amazon, iTunes, en la web oficial de Dry River

Portada

Listado de temas

  1. Perder el Norte
  2. Fundido a negro
  3. Rómpelo
  4. Me va a faltar el aire
  5. Me pone a cien
  6. Camino
  7. Al otro lado
  8. Cautivos
  9. Peán
  10. Con la música a otra parte

Gira

Dry River tiene varios conciertos confirmados por España:

  • 16 de febrero, Castellón (La Burbuja) [Entradas]
  • 24 de febrero, Valencia (Rock City) + noah [Entradas]
  • 3 de marzo, Tarragona (Zero) [Entradas]
  • 10 de marzo, Madrid (Sound Stage) [Entradas]
  • 17 de marzo, Sevilla (Fanatic) [Entradas]
  • 13 de abril, Murcia (Garaje Beat) [Entradas]
  • 25 de mayo, Vigo (La Fábrica de Chocolate) [Entradas]

Más info en su web oficial.

César Muela

César Muela

Melómano, periodista y músico en mis ratos libres. Editor en Xataka. Padre de Más Decibelios. También colaboro en RafaBasa.com
César Muela
Dry River – 2038 César Muela

Uno de los mejores lanzamientos de rock progresivo en español que hemos escuchado en mucho tiempo.

4.5


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