Críticas

Publicado el 22 de Mayo de 2016 a las 21:27 | por César Muela

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Radiohead – A Moon Shaped Pool

¡Ay, el nuevo disco de Radiohead! Han pasado ya varias semanas desde que salió a la venta, pero he preferido paladearlo bien, intentar entenderlo, apreciar cada uno de los matices que tiene. No obstante, tanto si eres de escucha rápida como si no, estaremos de acuerdo en que se trata de un trabajo polarizador, es decir, que tendrá a los fans que piensen que es una obra maestra a y a los detractores que se aburran al tercer canto lánguido de Thom Yorke.

En cualquier caso, A Moon Shaped Pool baila una danza que pocos grupos se pueden permitir en la actualidad. Y esto es posible porque la banda cuenta con un status, una marca lograda a lo largo del tiempo y a base de canciones que forman parte de la cultura popular (desde “Creep” pasando por “Karma Police” hasta “No Surprises”).

Quizá con su último esfuerzo, The King Of Limbs, se pasaron de rosca, pero nadie podrá negar que Radiohead siempre ha marcado su propio camino. Y eso es exactamente lo que hacen Yorke y compañía en este álbum.

“Burn The Witch”, que rompe el hielo, es una especie de transición entre TKOL y este nuevo sonido, más preciosista, cercano al jazz y coqueteando con el minimalismo. Sorprende lo mucho que ha evolucionado Thom a la voz, perfeccionando su voz de cabeza y, en consecuencia, suavizando sus falsetes, más presentes que nunca en los versos de Radiohead. La caja de ritmo es solo un pretexto para unas orquestaciones geniales y un tema al servicio de la melodía vocal. Sencilla pero muy efectiva.



“Daydreaming” es, probablemente, una de las composiciones más bellas jamás publicadas por el grupo. No obstante, me da cierta pena que se asemeje tanto a la impronta de Sigur Rós, y es que ese bonito piano recordará a más de uno a canciones como “Hoppípolla”. Creo que justo porque se pueden permitir una experimentación tan grande podrían haber innovado un poco más, pero el resultado es tan conmovedor y el vídeo tan lindo que al final importa poco. Por cierto, strike 1 para los haters de la ambientación melancólica/triste de Radiohead.


“Decks Dark” es un mantra, un tema hecho para que tu mente navegue junto a unas armonías sin alteraciones, que fluyen como un río hacia unos arreglos corales oníricos y casi estremecedores. Cuando llegues a ese momento, seguramente estarás prendado por esos staccatos de cuerda y la tranquilidad que traslada la voz de Yorke. Por su estructura y su riqueza compositiva, me parece una de las más redondas del CD. (Strike 2 para los haters)

“Desert Island Disk” me transporta a la calma de un día de campo, sin prisas, sin ruidos, sin distracciones. Esa tímida guitarra acústica suena a improvisada, y eso es lo que aporta valor en este caso porque es un resultado poco previsible. No sabes por dónde va a tirar la canción. Y cuando piensas que se va a quedar en esa balada, cambia hacia una especie de bossa nova chill out. Muy interesante. (Strike 3 para los haters, seguramente ya no sigan escuchando a partir de aquí).

El efectizado bajo y los arreglos psicodélicos de “Full Stop” retoman la caminata electrónica de TKOL. Creo que sería una buena banda sonora para una exposición de arte contemporáneo y abstracto. Para el resto de mortales será una pieza raruna, y es que no deja de ser una experimentación que encarrila un gran clímax hacia el final, cuando irrumpe la batería, la guitarra eléctrica y Yorke se desata. Solo por esta última parte merece la pena la “rayada” inicial.

Cuando decía que me daba algo de pena “Daydreaming” era porque intuía que Radiohead podía hacer cosas mejores que seguir la estela de otros (en aquel caso, Sigur Rós). El claro ejemplo es la preciosa “Glass Eyes”. El piano, preciosista e íntimo, acompañado de unas vivas orquestaciones y un Yorke en su registro de interiores, nos conducirán por una vía con cierto regusto a David Bowie, pero con un resultado nuevo y experimental que es una delicia para los oídos. Como toda delicia, se hace corta, aunque quizá haberla alargado más habría acabado con la magia (diría que esos 2:53 minutos son perfectos).

“Identikit” es la descripción perfecta de la tendencia minimalista de Radiohead. Poco a poco incorpora más elementos, más giros, más arreglos, un guiño melódico diferente. Así hasta llegar a un clímax muy ochentero, con unos arreglos electrónicos y unas voces que vuelan alto. Muy bien hilada la guitarra eléctrica, presente durante todo el corte, que parece ajena a una composición de este tipo, pero que casa muy bien. Esto es lo que pasa cuando experimentas y no te importa nada, que puedes acabar con un solo de guitarra que nadie se esperaba.

Si te gusta Pink Floyd seguro que le encuentras ciertas reminiscencias a “The Numbers”, que en cualquier grupo de indie habría sido una simple balada pop que suena a The Dark Side Of The Moon, pero aquí, con esos arreglos orquestales y ese piano se convierte en algo más. No pierdas la paciencia, deja que avance, que entren más cuerdas. Sube un poco el volumen y aprecia todos los detalles. La dinámica y la mezcla son geniales. Y ese final es ❤.

“Present Tense” es otro giro hacia la bossa nova y otro acierto para el sonido de Radiohead. Parece que ese ritmo cabalgante y constante inspira buenas melodías a la banda, y realmente fluye con bastante naturalidad y con un resultado muy bonito y agradable de escuchar. También es una de las más “convencionales” del disco, teniendo en cuenta que sigue siendo Radiohead, claro.

El título “Tinker Tailor Soldier Sailor Rich Man Poor Man Beggar Man Thief” me sugiere que Thom tomó una MPC y se puso a improvisar, a meter samples por aquí, ritmos por allá y versos que cuadraran. El resultado es ciertamente inquietante a partir de la mitad, casi que es la menos digerible del trabajo. Muy experimental pero con arreglos y matices que desprenden gusto. Una vez más, el final hace merecer la pena el pequeño sacrificio de disonancias y melodías incomprendidas del resto del corte.

Para terminar llega “True Love Waits”, una especie de balada avant-garde que te pasa por encima, te aplasta y te deja adormilado, tal vez por la belleza de la ambientación o por la rutina domadora que construyen el piano y la voz de Yorke.

Conclusión

Vale, ¿pero cómo de bueno es el disco? Creo que tiene la capacidad de conmover, de cambiar tu estado de ánimo, y eso tiene un valor tremendo en el año 2016, que siga habiendo formaciones que sean capaces de influenciarte. Pero tampoco hace falta ser musicólogo para reconocer que no es un trabajo para todos los públicos, y seguramente ni siquiera para los propios seguidores de Radiohead, sencillamente porque cada disco de Radiohead es un estilo en sí mismo.

A Moon Shaped Pool parece una despedida, un réquiem, y eso implica que no es un disco para escuchar todos los días (a no ser que quieras contagiarte de ese estado de ánimo decadente) y que, de hecho, necesite de una mentalización previa para saborearlo de principio a fin. Es monótono porque es minimalista, y, aun así, es capaz de provocarte sensaciones.

Musicalmente es lo más maduro que haya hecho la banda jamás, pero eso también quiere decir que es su obra menos comercial y más personal. Tiene todos los ingredientes para convertirse en un disco de culto, por lo que también es probable que todos los que lo etiquetan como obra maestra prefieran escuchar Ok Computer o Kid A más a menudo.

Para mí es como ese vino de reserva que guardas para ocasiones especiales. Hay que saborearlo cuando es el momento, pero abusar de él haría que el encanto se perdiera. Y, para mí, eso es A Moon Shaped Pool, un sauvignon de cosecha premium para paladear con todos los sentidos activos.

Ficha

Discográfica: XL Recordings
Fecha de publicación: 8 de mayo de 2016
Tres canciones fundamentales: “Decks Dark”, “Desert Island Disk”, “Glass Eyes”
Escúchalo: Spotify, Apple Music o Tidal
Cómpralo: Amazon, iTunes

Portada

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Listado de temas

  1. Burn The Witch
  2. Daydreaming
  3. Decks Dark
  4. Desert Island Disk
  5. Ful Stop
  6. Glass Eyes
  7. Identikit
  8. The Numbers
  9. Present Tense
  10. Tinker Tailor Soldier Sailor Rich Man Poor Man Beggar Man Thief
  11. True Love Waits

Gira

Radiohead estará de gira en los próximos meses por Estados Unidos y Europa. El 2 de junio estarán tocando en el Primavera Sound. Más info en su Facebook oficial.

César Muela

Melómano, periodista y músico en mis ratos libres. Coordinador editorial en Weblogs SL. Padre de Más Decibelios. También colaboro en RafaBasa.com

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Radiohead – A Moon Shaped Pool César Muela

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Como ese vino de reserva que guardas para ocasiones especiales. Hay que saborearlo cuando es el momento, pero abusar de él haría que el encanto se perdiera: un sauvignon de cosecha premium para paladear de vez en cuando con todos los sentidos activos.

4.5


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