Opinión dover 2012

Publicado el 28 de octubre de 2013 a las 10:32 | por César Muela

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Grupos vendidos, ¿y qué?

  • “¡Qué dices!, yo no escucho a esos vendidos”
  • “Menos el primer disco, el resto es basura comercial”
  • “Qué bajo han caído estos”

¡Ay!, los grupos vendidos. Dan para tantas y tantas conversaciones y coletillas. Pensemos en los primeros ejemplos que se nos vengan a la cabeza: Dover, Linkin Park, Green Day. No, no saquemos el tema de Fito. Si eres más duro, tampoco hablemos de All That Remains o Korn. Vale, ya nos hacemos una idea del tema: una banda que hacía un tipo de música y que, con el paso del tiempo, acaba haciendo otra muy distinta, normalmente más comercial. ¿Y qué pasa?

Nos sentimos heridos, traicionados, cuando ese grupo que hizo uno de nuestros discos favoritos se pasa al rock descafeinado, o al pop, o a la electrónica barata. Yo mismo tardé en asimilar lo de Dover, que se pasaron del rock duro al electro-dance-pop. Y no solo eso, sino que, además, se atrevieron a tocar en directo sus anteriores temas, los clásicos, con su nuevo estilo. Para un antiguo seguidor, ir a uno de sus conciertos era casi como que te escupieran en la cara. Pero, espera, que este año han decidido ‘volver’ y llevan unos meses tocando su gran Devil Came To Me a la vieja usanza.

Todos los grupos tienen que ‘venderse’

Nadie tacha de vendido al grupo hardcore de tu amigo cuando te envía una invitación a Facebook para que vayas a su concierto o para que escuches su nueva canción. Ni cuando te dan un flyer en la puerta de un concierto. Ni siquiera cuando te siguen y dejan de seguir en Twitter para llamar tu atención. Aparte de hacer música, ésa es su tarea: que les escuches.

Al principio, es la propia banda quien se suele encargar de todo. Después entran las agencias y promotoras. Luego llega la propia industria que mueven los Metallica y compañía. Pero el proceso va dirigido siempre a lo mismo. Venderse es algo natural y necesario y no nos debería extrañar.

Entonces, ¿cuál es el problema? ¿por qué estamos hablando de grupos vendidos en tono despectivo?

Una cuestión de expectativas

El gusto musical es una de nuestras partes más subjetivas. Se fragua desde que eres un niño y se moldea dependiendo de tu entorno sociocultural. Pero, junto con tu ADN, es un territorio tan personal y delicado que no acepta fácilmente cambios tan radicales como los típicos en los grupos que ‘se venden’. Cuando escuchas el nuevo disco de Motörhead, esperas la voz cazallera del amigo Lemmy, los riffs machacones de guitarra y los ritmos trepidantes a lo “Ace Of Spades”; tu yo musical interno gritaría indignado si de repente Motörhead publica una canción dubstep con voces en falsete.

Nuestro gusto en general, incluyendo el musical, se basa en expectativas habitualmente cumplidas. Por eso etiquetamos la música que escuchamos (esto es rock, esto es pop, esto es jazz), catalogamos las películas por géneros (western, drama, comedia…) y nos identificamos con ciertas ideologías, maneras de vestir o de pensar. Dependiendo de tu tolerancia, aceptarás más o menos los cambios de lo que prevés cuando alguien te habla de ‘grupo de rock’ o de ‘película de miedo’. Si lo normal es que te guste la mayoría de ‘grupos de rock’ que escuchas, tú mismo asumirás inconscientemente que te gusta el rock y seguirás buscando más música de ese estilo. Lo mismo sucede con los grupos vendidos. Cuando te hiciste fan de Linkin Park fue por una música tan concreta que interiorizaste como parte de ti que será difícil que aceptes el cambio. “¡Es el grupo de mi adolescencia!”, pensarás. Sí, pero tú tampoco eres ya adolescente.

Quizá el problema no sea tanto del grupo que quiere hacer otras cosas (para vender más o para no aburrirse de tocar siempre lo mismo, ojo), sino del enano gruñón que tenemos dentro gritando ‘¡eso no es rock!”. Si no te gusta la nueva etapa de una banda, piénsalo dos veces y dale otra oportunidad al grupo antes de indignarte. Si después de eso sigue sin gustarte, entonces pasa de esa etapa del grupo, no vayas a sus conciertos si no quieres, pero [tweetable]no hagas el ridículo diciendo que se han vendido porque todas las bandas lo hacen[/tweetable]. “¡Sólo les importa el dinero!” “¡Han faltado a sus principios!” ¿Estamos hablando de música o de políticos?

César Muela

César Muela

Periodista y músico. Sr. Lobo en Xataka. Padre de Más Decibelios. También colaboro en RafaBasa.com
César Muela

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