Críticas

Publicado el 19 de noviembre de 2016 a las 18:00 | por César Muela

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Metallica – Hardwired… To Self-Destruct

Difícil no haberse enterado, pero ya está aquí el nuevo disco de Metallica, Hardwired… To Self-Destruct, el primer trabajo de la banda californiana en ocho años y sucesor de aquel polémico y saturado Death Magnetic (2008). Incluye 12 nuevas canciones en un doble CD, una duración de 1h y 17 minutos y todos los ingredientes para volver a ser el tema de discusión recurrente en conversaciones metaleras: que si es malo, que si es bueno, que si se han vendido, que si suenan mejor que nunca, que si están acabados… Intentaremos responder ese tipo de preguntas con nuestra crítica, así que… ¿le damos al play?



Arrancamos con esa conjunción entre caja de batería y guitarras cabalgantes que tan bien se le han dado siempre a Metallica. «Hardwired» es un golpetazo en la cara, con ese groove machacón y sorprende con esa voz afilada y más rajada de la cuenta de Hetfield, claramente incómodo cantándola. Es la más corta del trabajo, así que va al grano con la repetición de las estrofas y estribillo y un solo de guitarra poco inspirado de Hammet (una tónica que, como veremos, se repite en el resto de temas). Lars se atreve al final con un breve pasaje a doble pedal y, en general, escuchamos a una banda con ganas de repartir estopa. Efectiva, cañera y directa.

«Atlas, Rise!» es quizá el primer pinchazo del álbum. Tiene unos buenos riffs y progresiones y empieza con una dosis de heavy clásico que gustará a los fans de siempre, incluso el estribillo con esas melodías de guitarra a lo Iron Maiden queda resultón, pero cuando el grupo se empeña en ser progresivo con un guitarrista como Hammet, incapaz de salirse de las escalas que siempre ha hecho (y que son muy, muy básicas), o un batería como Lars, muy bruto pero con poca imaginación tras los platos, los casi seis minutos y medio se hacen cuesta arriba. Si se hubieran limitado a ir al grano y no desviarse con pasajes instrumentales que aportan poco, el corte habría ganado mucho.

«Now We’re Dead» arranca con un palm mute agresivo hardrockero y unos arreglos de guitarra y batería sutiles pero que van dándole fuerza a un tema medio tiempo en el que el bajo tiene bastante presencia. Es muy interesante la alianza entre las guitarras y la melodía de voz en las estrofas, muy juguetona y en la que Hetfield recupera su tono más cómodo. El estribillo no entra a la primera y peca de ser algo discreto con respecto al resto del tema. Una vez más, la parte instrumental, a pesar de algún pasaje interesante, se viene muy abajo con un Hammet abusando del wah-wah tal vez para disimular su falta de profundidad en las notas. Y son 7 minutacos de canción en total…

Uno de los primeros adelantos que escuchamos del álbum fue «Moth Into Flame», que incluye los ingredientes clásicos de Metallica: buenas guitarras dobladas, riffs potentes y un groove sólido. La estrofa es creciente en caña e incluye, ahora sí, un lead de guitarra de Kirk que sirve de muy buena precuela a uno de los mejores estribillos que han compuesto en mucho tiempo. Suena a su época ochentera, es pegadizo y tiene un rollo especial que seguro funcionará genial en directo. Hetfield cambia entre su timbre roto a su voz más melódica muy bien y Lars no se complica demasiado la vida con arreglos sencillos pero efectivos. ¿El resultado? Uno de los más redondos del CD.


«Dream No More» arranca con una sucesión de guitarrazos que crean un ambiente muy oscuro y sombrío. La canción cabalga a ritmo lento, muy a lo Black Sabbath, y la melodía vocal de la estrofa llama mucho la atención. Es una voz doblada con mucho carácter (y que ya veremos cómo resuelven en directo) y que suena fresca para lo poco que suele arriesgar Metallica con las voces. Me gusta mucho cómo se ralentiza en el estribillo, ganando en contundencia y construyendo un groove pesado e ideal para subir bien el volumen. Me sobra la parte instrumental, que alarga dos minutos un tema de seis minutos y medio que no necesitaba más de cuatro para convencer. Y, efectivamente, no necesita solos de guitarra que parecen de relleno.

El primer CD termina con «Halo Of Fire», la más larga de Hardwired… To Self-Destruct. Tiene una buena dinámica, con buenos cambios de ritmo e intensidad, y un grupo que musicalmente parece que quiso esmerarse. Hetfield canta muy bien en esa estrofa suave y Lars se sabe adaptar a cada momento con mayor o menor pegada. Tiene uno de esos estribillos autoconcluyentes marca de la casa, de esos que sirven para que nos aprendamos el nombre del tema. A partir de la mitad más o menos introduce nuevos patrones y pasajes interesantes, jugando con destiempos y melodías complementarias que enriquecen el resultado final. El bajo suena muy gordo y el trabajo de guitarras entre Kirk y James está bien trabajado aunque, de nuevo, cuando le toca solear a Kirk se nota un vacío creativo importante. Hay una excepción en torno al último tercio y antes de encarar el final, que se curra una melodía para acompañar a la voz con un tinte épico que le sienta muy bien al tema. En definitiva, un corte muy completo en el que todos los Metallica dan lo mejor de sí mismos.

Empezamos el CD 2 con «Confusion», muy oscuro y que empieza con un redoble casi militar. No sé si es por unos riffs demasiado machacones o con una voz demasiado lineal, pero me parece uno de los cortes más aburridos del disco. Parece que le cuesta avanzar y mostrar algo memorable. Es como si la banda hubiera puesto el piloto automático y se hubieran conformado con lo primero que les salió. Seguro que no fue así, pero la sensación que transmite es la de comodidad, y eso no es nada bueno para un grupo de metal. Y menos en una canción de casi 7 minutos.

Una fina línea de bajo y una guitarra en limpio muy bonita sirven para dar comienzo a «ManUNkind», que contiene uno de los riffs más macarras del trabajo. Es lento y dejan a Lars que meta diferentes variaciones por encima de la misma melodía como en los viejos tiempos. A pesar de que tiene los ingredientes típicos de Metallica, el balance general es un tema que suena fresco y distinto, incluso con unas líneas de voz con las que Hetfield se mete en territorios más modernos con buen resultado. Siento si parezco pesado, pero el problema vuelve a ser la parte instrumental en la que Kirk parece bloqueado en un par de notas. No es que no toque rápido o que le pidamos que sea el mejor guitarrista de la escena metalera actual (ni lo es ni nunca lo será), pero un poquito de creatividad, aunque sea fruto de la experiencia que tiene, hay que exigirle. Y aquí no la demuestra. Afortunadamente, el resto de la canción tiene el suficiente atractivo como para compensar.

«Here Comes Revenge» recupera el ritmo a medio tiempo y una ambientación casi siniestra en la que van quitando y añadiendo elementos, haciendo que sea una de las que mejor dinámica tienen. Se nota que Hetfield sufre con según qué notas (ya son 53 tacos los que tiene), pero el resultado es efectivo y con garra. Lo mejor que ha hecho Metallica con este tema es hilar tan bien las partes tan diferenciadas que tiene la canción y hacer que suene como un todo. El estribillo acaba enganchando con ese «Reveeeenge».

El único resquicio de balada que encontraremos en el trabajo se llama «Am I Savage?», y se trata de una introducción con arpeggios en limpio que enseguida rompe a eléctrico y con una batería machacando. Se trata de otra medio tiempo en la que da la sensación que los chicos vuelven a poner el piloto automático. Hay unos arreglos de guitarra muy interesantes antes del estribillo (probablemente lo mejor del tema), pero el propio estribillo suena algo venido a menos, aunque acaba entrando con las escuchas. La parte instrumental es bastante bruta y sirve para darle más intensidad al último tramo de la canción.

El homenaje a Lemmy se llama «Murder One» y la letra es una oda al líder de Motörhead, incluyendo guiños con frases bandera del fallecido rockero: born to lose, aces high, thunder (& lightning)… Musicalmente es un tema con fuerza y un groove contundente, pero algo soso en general. El estribillo es pegadizo, pero la letra, tal vez porque quisieron meter tanto guiño, queda muy superficial, e instrumentalmente tampoco se compensa de ninguna manera. Es un buen homenaje, pero no una canción destacable.


«Spit Out The Bone» es el puñetazo en la cara que la banda tenía reservado para el final. Su canción más cañera y que seguramente convenza más a los seguidores del heavy metal clásico. Buenos riffs, unas estrofas aguerridas con un Hetfield dándolo todo y un Lars manejando el cotarro con su pegada y más doble pedal. Hasta el propio Trujillo tiene un momento para lucirse con un pequeño riff de bajo con distorsión. Buen trabajo de guitarras dobladas en las partes instrumentales y un mini breakdown en el último tercio que suena tremendo. Sin duda, una de las mejores entregas de todo el disco. Sube bien el volumen.

Conclusión

Si Metallica no se empeñara en alargar los temas o si los alargase sin dejarle la batuta instrumental a un Kirk Hammet muy perezoso y poco creativo, el disco habría salido mucho mejor parado. Sin embargo, escuchamos una mezcla de momentos álgidos y otros muy prescindibles que dan como resultado un doble CD en el que sobran muchas cosas y en el que faltan muchas otras. Hay temas muy bien atados (y que merecen mucho la pena), pero otros que se pierden con partes instrumentales que no aportan nada. Cuando hay una melodía o riff bueno, hay dos o tres más que no están a la altura. Quizá se han pasado de ambiciosos con un doble CD que bien podría haberse quedado en uno simple de 40 minutos y con canciones mucho más al grano.

Lo amarás o lo odiarás. No te dejará indiferente. Es Metallica, para bien y para mal. Servirá para añadir varios temas interesantes a su repertorio en directo, y seguro que para muchos eso es más que suficiente. Yo, personalmente, dudo que vuelva a escuchar entero el disco. Me quedo con los cortes destacados y seguiré escuchando el Ride the Lightning o el Master of Puppets.

Ficha

Discográfica: Blackened Recordings
Fecha de publicación: 18 de noviembre
Tres canciones fundamentales: «Moth Into Flame», «Halo Of Fire», «Spit Out The Bone»
Escúchalo: en Spotify
Cómpralo: Amazon, iTunes, Fnac (físico), en la web oficial de Metallica

Portada

metallica-hardwired

Listado de temas

Disco 1

  1. Hardwired
  2. Atlas, Rise!
  3. Now That We’re Dead
  4. Moth Into Flame
  5. Am I Savage?
  6. Halo On Fire

Disco 2

  1. Confusion
  2. Dream No More
  3. ManUNkind
  4. Here Comes Revenge
  5. Murder One
  6. Spit Out The Bone

Disco 3 (Sólo en la edición deluxe)

  1. Lords Of Summer
  2. Riff Charge (Riff Origins)
  3. N.W.O.B.H.M. A.T.M. (Riff Origins)
  4. Tin Shot (Riff Origins)
  5. Plow (Riff Origins)
  6. Sawblade (Riff Origins)
  7. RIP (Riff Origins)
  8. Lima (Riff Origins)
  9. 91 (Riff Origins)
  10. MTO (Riff Origins)
  11. RL72 (Riff Origins)
  12. Frankenstein (Riff Origins)
  13. CHI (Riff Origins)
  14. X Dust (Riff Origins)

Gira

Metallica tiene algunos conciertos puntuales por Europa y Latinoamérica. Estarán tocando en Lollapalooza Brasil (25 de marzo de 2017), Lollapalooza Argentina (31 de marzo-1 de abril de 2017) y en Lollapalooza Chile (1 y 2 de abril de 2017).

Sin noticias todavía de su posible visita a España el año que viene. Más info en su web oficial.

César Muela
Metallica – Hardwired… To Self-Destruct César Muela

Metallica - Hardwired... To Self-Destruct

Un disco de contrastes, con lo mejor y peor de Metallica concentrado en 12 temas. Una pena que se empeñen en alargar temas y dejar las partes instrumentales a cargo de un Kirk Hammet muy perezoso.

2.5


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