Críticas

Publicado el 10 de noviembre de 2014 a las 00:20 | por César Muela

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Pink Floyd – The Endless River

Muchos temores surgieron cuando este verano se anunció oficialmente un nuevo disco de Pink Floyd que estaba hecho con descartes de las sesiones de The Divison Bell. David Gilmour siempre habló de The Endless River como un álbum instrumental y en homenaje al teclista Rick Wright, quien, junto con Nick Mason, siempre permaneció a la sombra de Roger Waters y Gilmour.



Dicho lo anterior, no considero que justificar estas 18 canciones ‘nuevas’ como un ‘homenaje’ sea justo para los seguidores de Pink Floyd que esperan un álbum digno, y más cuando se trata del último LP de la banda. Y, sí, mucho de lo que escuchamos aquí son las últimas grabaciones que hizo Wright, pero eso no quiere decir que suenen a Pink Floyd. De hecho, te costaría diferenciar entre un grupo de chill out cualquiera y Pink Floyd en más de la mitad de los temas. Sí, la producción es muy buena y, sí, el sonido es tremendo, pero estas instrumentales carecen de la esencia, de la personalidad, de lo que hace una canción de Pink Floyd totalmente reconocible de la de cualquier otro grupo.

Pasan los minutos y uno no escucha más que ambientes, sintetizadores y capas y capas de sonidos que son agradables de escuchar, pero nada más. La batería no se hace presente hasta pasada la mitad de la cuarta canción («Sum»)y solo de vez en cuando se escucha la guitarra de Gilmour, que a veces suena psicodélica, fría y lejana y, otras, con ese feeling que te puede encoger el corazón. En este sentido hay que destacar «Anisina», uno de los mejores cortes del trabajo, con unas bellas progresiones de piano, un clarinete y un saxofón grandiosos y una guitarra que aporta ese toque para emocionarte. Lástima que dure poco más de tres minutos.

Prepárate para otra dosis de canciones ambientales y sin alma hasta llegar a «Allons-Y (1)» que, por fin, suena a algo más parecido a Pink Floyd. Se echa mucho en falta alguna melodía de voz, pero, llegados a este punto, casi hay que agradecer un corte así, con una orientación musical estructurada y hecha para ser una canción y no un compendio de sonidos que acaben siendo la banda sonora de un ascensor o del público insomne. «Autumn ’68», con ese gran órgano aportando profundidad y sobriedad, hace de buena transición hacia «Allons-Y (2)», que retoma donde lo dejó la primera parte.

El punto anecdótico del disco lo pone «Talkin’ Hawkin'» y, sinceramente, creo que aparece en el CD sólo para que la gente tenga el recurso fácil de «¡aparece la voz de Stephen Hawkin!» pero, por lo demás, es una canción instrumental lenta, con unos coros interesantes y unas guitarras que parecen llantos lejanos, pero no me dice mucho más.

«Surfacing» es otra de las menos estándar (es decir, de las más destacadas). Unas guitarras acústicas reverberadas y la eléctrica de Gilmour van creando una atmósfera inquietante hasta que unos coros («uuuh») siembran algo de esperanza, dinámica y melodía en la canción.

Finalmente, llega «Louder Than Words», el único tema cantado del disco. Se encarga Gilmour de tomar el micro, aunque se apoya en unos coros femeninos que le dan algo más de riqueza a las armonías vocales. Por lo demás, es una canción bastante normalita para lo que es Pink Floyd (me la imagino como una de las más flojas de cualquiera de sus discos). Es tranquila y agradable de escuchar, pero no busques más.


Conclusión

Si le tienes estima, aprecio o cariño a Pink Floyd, no escuches The Endless River. Es prácticamente un insulto que un disco lleno de instrumentales chill out estándar tenga que compartir honores con obras maestras de la música moderna como Wish You Were Here o The Dark Side of the Moon. Aunque tengan una calidad de sonido enorme y sean agradables de escuchar, estas canciones no tienen alma. Es imposible que, si nadie te avisa, reconozcas que esto es un álbum de Pink Floyd. Lo peor que puede suceder cuando escuchas un trabajo de uno de los grupos míticos de la sociedad actual es que esperes que en algún momento te va a hacer sentir algo. Puedes esperar y esperar, que llegará la última canción y, probablemente, no hayas sentido nada especial más allá de tragarte un diazepam musical.

Ficha

Discográfica: Parlophone
Fecha de publicación: 7 de noviembre
Tres canciones fundamentales: «Anisina», «Allons-Y (1)» «Autumn ’69»
Escúchalo: en Spotify o en Grooveshark
Cómpralo: en Amazon, en Fnac o en iTunes

Portada
Pink Floyd - The Endless River

Listado de temas

  1. Things Left Unsaid
  2. It’s What We Do
  3. Ebb And Flow
  4. Sum
  5. Skins
  6. Unsung
  7. Anisina
  8. The Lost Art Of Conversation
  9. On Noodle Street
  10. Night Light
  11. Allons-y (1)
  12. Autumn ‘68
  13. Allons-y (2)
  14. Talkin’ Hawkin’
  15. Calling
  16. Eyes To Pearls
  17. Surfacing
  18. Louder Than Words

Gira

No hay planes de gira confirmados. Más información en su web oficial.

César Muela
Pink Floyd – The Endless River César Muela

Pink Floyd - The Endless River

Un compilado de canciones chill out estándar, sin alma y sin nada que pueda identificar que, efectivamente, es un disco de Pink Floyd.

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